El pasado viernes, el hermano y abogado, Alberto González, estuvo con nosotros para guiarnos en una nueva edición de “En derecho y conforme a las Escrituras”. Instancia donde continuamos conversando sobre niñez, adolescencia,  y los riesgos de poner los derechos por sobre los deberes.

En esta ocasión, el hermano puso énfasis en lo complejo que se torna perder la comunicación con los hijos y en la familia. “Se ha perdido la comunicación de la casa. El contacto de los padres y los hijos y todos juntos, y esto pasa a ser un recuerdo nada más, y eso hay que recuperarlo sobre todo en las familias donde decimos que está el Señor presente”.  

“Si a nosotros nos entregan información de nuestros antepasados, hay mucha riqueza de cómo ellos vivieron esta palabra y esto hay que recuperarlo. El tema que hemos tratado, lo  hemos enfocado en qué pasa con los jóvenes y qué comparten con sus padres. Como vamos a saber esto si no nos interesamos en indagar”, agregó.  

El hermano además señaló que pueden pasar años, épocas y formas de ver la vida por parte de la sociedad en general, pero la pobreza del hombre y las consecuencias que esto tiene, sigue siendo la misma.

“La pobreza espiritual del hombre es la misma desde que el hombre es tal, por lo tanto  la solución a ese problema es la misma, y se presenta en las escrituras como el evangelio de salvación. Mientras no veamos esto como una realidad, la verdad es que podemos invertir horas examinando distintos contextos, sin saber que la respuesta está al alcance”, advirtió.  

“Es un trabajo que no es de un día ni un fin de semana, es del día a día. En varias oportunidades se las repetirás, no el día domingo, dice la Palabra, y de muchas formas. Es un trabajo que no da tregua, sin descanso, donde uno para poder cumplir, necesita la ayuda de parte del Señor”, concluyó.

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